Crece la economía uruguaya mientras se derrumba la inflación: Ya se expandió un 9% desde que Lacalle Pou llegó al poder

La actividad económica recuperó la tendencia de crecimiento que tenía antes de la pandemia, al mismo tiempo en que la tasa de inflación cayó al nivel más bajo de los últimos 18 años y se moderó al 4,8% interanual en julio.

El Índice Líder CERES (ILC) de Uruguay, un indicador que funciona como adelanto de la actividad económica general que marca el PBI, acumuló una fuerte expansión del 8,91% desde que el presidente Luis Lacalle Pou asumió la presidencia en marzo de 2020.

Pese a la pandemia, la economía uruguaya se recuperó completamente del impacto y logró retornar a la tendencia de crecimiento que mantenía previamente, algo que muchos países de la región no pudieron conseguir.

El último dato del ILC da cuenta de una ligera desaceleración una caída mensual del 0,3% correspondiente a julio, aunque todavía manteniendo una tasa de crecimiento interanual en torno al 1,4% con respecto al mismo mes del año pasado.

Tasa de inflación y actividad económica de Uruguay desde 1995.

El crecimiento económico se produjo al mismo tiempo en que el Banco Central de Uruguay logró llevar la tasa de inflación hacia su nivel más bajo en los últimos 18 años. El IPC registró una modesta deflación del 0,36% en el mes de julio, mientras que la variación interanual del indicador cayó al 4,79%.

No se veía una cifra tan baja desde diciembre de 2005, y por primera vez en años Uruguay podría converger hacia una tasa de inflación con estándares internacionales (más cercana al 2% por año).

A estos efectos, el Gobierno de Lacalle Pou desplazó al economista heterodoxo Alberto Graña de sus funciones al mando del Banco Central, y decidió nombrar a Diego Labat en su lugar, este último conocido por sus puntos de vista monetarios convencionales.

La autoridad monetaria dejó de perseguir objetivos de inflación con tasas anormalmente elevadas con respecto al promedio mundial (Uruguay se acostumbró a convivir con una inflación del 8% anual por años), y en su lugar la meta se rebajó con un tope del 5% hasta 2025.

El principal instrumento para bajar la inflación fue el control de la tasa de interés y los agregados monetarios pasaron a definirse de manera endógena, la misma estrategia que siguió Roberto Campos Neto durante la presidencia de Jair Bolsonaro en Brasil.

La tasa de política monetaria del Banco Central de Uruguay fue rebajada al 10% en agosto en respuesta a la evolución favorable de la inflación y siguiendo la famosa “regla de Taylor” considerando otras variables, y se mantiene holgadamente por encima de la tasa de inflación.

Fuente: La Derecha diario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.